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  • Martha Alles

La Ética en las relaciones comerciales, entre países, entre organizaciones, entre personas.


En el post anterior- Ética y los líderes mundiales- se mencionó la definición de la competencia Ética, según la obra Diccionario de competencias. La trilogía. Tomo 1. Ejemplos de comportamientos en relación con esta competencia los encontrará en la obra Diccionario de comportamientos. La trilogía. Tomo 2.

De la definición mencionada deseo destacar algunos elementos:

  • Capacidad para sentir y obrar en todo momento de acuerdo con:

  • Los valores morales

  • Las buenas costumbres y prácticas profesionales (implica tener los conocimientos necesarios para el puesto que se ocupa)

  • Respetar las políticas organizacionales

  • Sentir y obrar de este modo en todo momento, tanto en la vida profesional y laboral como en la vida privada

  • Aun en forma contraria a supuestos intereses propios o del sector/organización al que pertenece,

  • Las buenas costumbres y los valores morales están por encima de su accionar.

La definición precedente fue pensada para ser utilizada en el marco de las organizaciones.

En el caso de los líderes políticos, a todo lo anterior podrían sumarse otros aspectos, desde la responsabilidad del cuidado del medio ambiente, hasta considerar la paz entre los pueblos como un valor transcendental, solo por mencionar dos aspectos de relevancia.

Considerando una definición amplia del concepto ética, tanto en el marco de una organización como en contexto más globales, pareciera -en una primera instancia- un elemento facilitador en todo tipo de relación, tanto comercial entre grandes potencias, acuerdos bilaterales entre países y, desde ya, en el mundo privado, entre organizaciones y/o personas.

Esto muchas veces se verifica y otras tantas, no.

En materia de comportamientos, un aspecto a considerar es que las personas repetimos, una y otra vez, nuestros comportamientos. Si bien es posible mejorar, llevando a cabo acciones concretas para alcanzar un cambio, dichas acciones deberán ser realizadas con ese propósito específico. Usualmente, los líderes no parecen muy proclives a asumir sus carencias – es decir, sus aspectos a mejorar- y mucho menos, a intentar desarrollar aquellas capacidades que así lo requieran.

Dos reflexiones finales

En las organizaciones, un alto ejecutivo, será designado como resultado de la aplicación de programas organizacionales tales como diagramas de reemplazo o planes de sucesión o, también, a través de una búsqueda en el mercado (headhunting): ¿se considera la ética a la hora de elegir un alto ejecutivo (o un colaborador de cualquier otro nivel), aplicando las técnicas adecuadas para su evaluación/medición?

En los países, los líderes son elegidos por el voto: ¿las personas, al votar, consideran los aspectos éticos de los diferentes candidatos, teniendo en cuenta todos los elementos que se incluyen en la definición de ética expuesta en párrafos anteriores?