• Martha Alles

Retroalimentación en el día a día ¿es posible? ¿cuál es el rol del área de RRHH?


Ensayé varios títulos para esta nota, consciente de la importancia de transmitir la idea desde el inicio. Si bien no es frecuente unir el término retroalimentación -que se asocia con la reunión anual- con la expresión “día a día”, lo hice de alguna manera para interpelar al lector…

Con la aclaración inicial planteada, me gustaría analizar uno de los roles de los jefes, aquel que les permite ser una guía y consejero de sus colaboradores en una relación orientada al aprendizaje.

¿Cómo logra un jefe llevar a cabo ese rol, de manera efectiva?

Quizá comenzando por decir aquello que está bien, aquello que podría ser mejorado, aquello otro que debería hacerse de otro modo. De un diálogo positivo y permanente indicando estas sugerencias, se logrará guiar a los colaboradores hacia un desempeño superior.

Este grupo de actividades definen al Jefe entrenador, concepto que implica que el jefe es una persona que al mismo tiempo que cumple el rol de jefe lleva adelante otra función respecto de sus colaboradores: ser guía y consejero en una relación orientada al aprendizaje. Lo asume de manera deliberada, desea hacerlo y está convencido de los resultados a obtener.

Para que un jefe se transforme en jefe entrenador o, ya siéndolo, mejore aún más esta capacidad, el camino sugerido es el desarrollo de la competencia Entrenador.

Convertirse en jefe entrenador no implica adicionarse tareas. Por el contrario, se trata de un comportamiento permanente que un jefe lleva a cabo en su relación cotidiana con sus colaboradores.

Respondiendo las preguntas del título, en los párrafos previos se ha visto que es posible. Veamos ahora el segundo interrogante: ¿cuál es el rol del área de Recursos Humanos?

Las organizaciones, con frecuencia, realizan formación para directivos y jefes, programas de liderazgo, entre otras actividades. Como parte de dichos programas, el área de RRHH debería proponer el desarrollo de la competencia Entrenador, a partir del número 1 de la organización y, desde allí, en cascada, a todos los niveles directivos y de supervisión.

Una organización estará genuinamente orientada al aprendizaje cuando todos sus integrantes posean, en algún grado de desarrollo, la mencionada competencia.


309 vistas1 comentario

Entradas Recientes

Ver todo