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  • Foto del escritorMartha Alles

Poder y autoridad


Las tendencias se mezclan

Dudé mucho si utilizar el título “poder y autoridad” dado que suenan, si se me permite la expresión, como pasados de moda, carentes de lugar en el presente siglo donde se valoran otros aspectos de la vida en sociedad.

No obstante, en los últimos tiempos han resurgido en el discurso de algunos líderes y, además, los estudiantes y profesores encuentran estos términos en diversos libros de texto, incluidos los míos.

Compartidas mis dudas y realizadas las salvedades del caso, me referiré a la cuestión.

Según la Real Academia, “poder” es la facultad para hacer algo y “autoridad” que gobierna o ejerce el mando de hecho o de derecho.

En la obra Comportamiento organizacional se describen, entre otros aspectos relevantes, los conceptos mencionados, poder y autoridad.

El término autoridad hace referencia al “derecho” o la “obligación” de procurar el cumplimiento de las instrucciones para que las cosas se hagan (obediencia).

En el ámbito de las organizaciones se puede decir que los jefes tienen autoridad para decirles a sus empleados las tareas que deben realizar.

El poder, en cambio, es la “capacidad demostrada” de lograr el cumplimiento de las instrucciones (obediencia) para que las cosas se hagan; en definitiva, el poder es la capacidad demostrada de que se logra la obediencia.

Así explicados, estos términos no están en línea con la manera de considerar el Management en la actualidad, no responden a los parámetros culturales del momento.

De todos modos, aún hoy, estos conceptos están vigentes, en algún modo, en la relación jefe-colaborador.

Con las salvedades planteadas, veamos cómo se presentan en el ámbito de una organización.

Autoridad sin poder

Tiene lugar cuando una persona que posee una determinada posición dentro de una organización (gerente, jefe, supervisor) y, frente a circunstancias no habituales o extraordinarias, no logra que sus colaboradores realicen lo que solicita.

En este caso, el directivo no posee en el grado necesario ni de la competencia Conducción de personas ni la competencia Liderazgo.

Poder sin autoridad

Es una situación común, por ejemplo, cuando un asistente impone una traba de acceso a la comunicación con su jefe, sin que su superior lo haya solicitado, solo basándose en su criterio.

En el ejemplo, evidencia un poder que está más allá del puesto que se ocupa y de las responsabilidades asignadas.

En este caso, no haré referencia a las competencias (de la persona que actúa con poder sin autoridad), dado que es una situación no deseada dentro del ámbito de una organización.

Autoridad con poder

Es la situación ideal. Se observa, por ejemplo, cuando un director pide a sus supervisados algo especial, trabajar horas extras, un feriado, etc., y lo logra.

En este caso, también se podría afirmar que el directivo posee un alto grado de las competencias Conducción de personas y Liderazgo.



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