• Martha Alles

Desarrollo de competencias y vida cotidiana


Visitar museos siempre es una experiencia apasionante y, en ocasiones, disparadora de ideas y proyectos. Hace ya unos años, visitando algunos de los museos que forman parte de Smithsonian Institution, en Washington D.C., tuve la ocasión de pasar varias horas recorriendo uno de ellos: Museum of American History: Kenneth E. Behring Center.

Muchas cosas me impresionaron vivamente, desde una sección dedicada a las primeras damas hasta diversas expresiones de la cultura popular. La historia de aspectos sencillos de la vida en el hogar, la familia, la música y tantas otras expresiones.

En el sitio web del museo se describe su Misión con las siguientes palabras: “Empoderar a las personas para crear un futuro justo y compasivo explorando, conservando y compartiendo las complejidades de nuestro pasado”.

Luego, en una muy breve descripción, también dice “El Museo reúne y conserva más de 3 millones de objetos. Albergamos desde la bandera de estrellas y el sombrero de copa de Abraham Lincoln hasta la trompeta curva de Dizzy Gillespie y los zapatos color rojo rubí de Dorothy del Mago de Oz. Nuestras colecciones forman un mosaico extenso y fascinante de la vida estadounidense”.

En resumen, el Museo Nacional de Historia Estadounidense (NMAH): Kenneth E. Behring Center, recopila, conserva y exhibe el patrimonio de los Estados Unidos en las áreas social, política, cultural, científica e historia militar.

¿Por qué esta referencia en relación con el desarrollo de competencias?

En aquella ocasión, y quizá como me sucede todo el tiempo, no pude menos que relacionar lo que mis asombrados ojos y sentidos estaban viendo y percibiendo con los temas de investigación y estudio que me motivan y apasionan.

Rescatar las cosas sencillas, atesorar recuerdos del pasado para pensar en un futuro mejor. La vida, la de cada uno de nosotros es así, un conjunto de elementos que se combinan y nos hacen pasar en un instante de una situación familiar a una laboral, de un detalle pequeño a un tema trascendental.

Desde hace varias décadas estudio e investigo sobre el desarrollo de competencias y su relación con ámbitos diversos.

Las competencias se poseen de manera innata y, además, se desarrollan a lo largo de la vida. En ocasiones, las personas debemos y/o queremos desarrollar cierta capacidad y para ello llevamos a la práctica algunas acciones específicas. Muchas actividades del día a día desarrollan competencias, las hagamos con ese propósito o no, ya sean de tipo laboral o no.

¿Qué hacemos durante todo un día? O, si queremos mirar un período un poco más extenso ¿qué hacemos en una semana? Hacer una lista completa sería casi imposible: trabajamos, realizamos trámites, llevamos chicos al colegio, nos ocupamos de tareas del hogar, practicamos un deporte, un hobby, hablamos con amigos, y así puedo seguir enumerando muchas actividades. También nos alimentamos, dormimos, nos higienizamos y sumo más etcéteras,

Algunas actividades son “más obligatorias” que otras, unas nos gustan más y otras menos. Depende de cada uno, depende de los diferentes momentos y etapas de la vida.

Si me permiten, voy a dejar el plano laboral, la vida profesional y me voy a concentrar en la vida personal.


Intereses personales

En el Diccionario de términos de Recursos Humanos se definen los “intereses personales” como el conjunto de los diferentes planos de acción en la vida de una persona.

Además de los aspectos profesionales se mencionan los relacionados con la familia, ser esposo/esposa, madre/padre, administrador/a del hogar, hijo/hija, etc. También practicar un deporte, el cuidado personal (desde lo estético), actividades comunitarias, entre otros

Tener múltiples intereses es una característica personal que se presenta tanto en varones como en mujeres, y esa multiplicidad de tópicos debe ser administrada adecuadamente. Toda persona posee diferentes intereses que, a su vez, pueden variar a lo largo de la vida. Al mismo tiempo, es cierto que muchos de los roles y/o intereses mencionados pueden no darse todos juntos y simultáneamente.

Las múltiples actividades de la vida cotidiana, aun las más simples, pueden transformarse en una oportunidad para desarrollar competencias si las llevamos a cabo conscientemente, con la intención de mejorar.

A modo de cierre de esta nota, un comentario sobre alguno de los aspectos mencionados.

Las personas nos alimentamos varias veces al día, tomamos infinidad de decisiones en la materia, pequeñas cuestiones, café con o sin azúcar, solo o con leche, en este último caso, qué tipo de leche y podría continuar con todas las demás situaciones y decisiones que se toman al respecto, a lo largo del día. La cocina está presente en nuestras vidas de diferentes maneras.

Planear qué cocinar, comprar los elementos necesarios y luego preparar los platos permite desplegar un gran número de competencias.

Como decíamos, en la vida cotidiana, hacemos muchas cosas, unas por obligación otras por mero placer. Al mismo tiempo, muchas de las que se hacen “por obligación” pueden transformarse en actividades placenteras.

Por otra parte, para el autodesarrollo se sugieren diferentes opciones fuera del trabajo, cocinar es una de ellas. La cocina puede ser uno los intereses personales, en este caso, ¿cómo encuadrar esta actividad? ¿Es un hobby? ¿Es una actividad extracurricular? ¿Está dentro de “Familia”, ya que el resultado se comparte con otros?

Muchas preguntas. Muchas posibles respuestas.



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